EU prepara operaciones terrestres contra cárteles en América Latina
Hegseth señaló a Ecuador y Colombia como socios de esta estrategia, mientras México aparece mencionado por el funcionario en relación con el tráfico de fentanilo.

Redacción AZ Noticias
Estados Unidos prepara una ampliación de sus operaciones contra organizaciones dedicadas al narcotráfico en América Latina, que podría incluir acciones militares terrestres en coordinación con gobiernos aliados.
El anuncio fue realizado por el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, durante una reunión de la coalición anticárteles celebrada en Panamá, donde afirmó que Washington busca trasladar a tierra las operaciones que ya realiza contra presuntas embarcaciones utilizadas para transportar drogas.
Hegseth señaló particularmente la cooperación con Ecuador y Colombia, países con los que Estados Unidos trabaja para combatir organizaciones que Washington considera terroristas. Colombia, además, se incorporó recientemente a la iniciativa regional conocida como Escudo de las Américas.
El funcionario estadounidense sostuvo que los grupos criminales serán tratados como objetivos militares y comparó la estrategia con las operaciones realizadas contra organizaciones como el Estado Islámico y Al Qaeda.
También mencionó el tráfico de cocaína y fentanilo hacia Estados Unidos, incluido el que llega a través de México. Sin embargo, sus declaraciones no significan que Estados Unidos haya anunciado una operación terrestre en territorio mexicano.
La estrategia representa una nueva etapa de la política antidrogas impulsada por la administración de Donald Trump, que ha incrementado la participación militar estadounidense en operaciones contra presuntas redes de narcotráfico en la región.
Hegseth defendió además los ataques realizados contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas, pese a los cuestionamientos de organizaciones de derechos humanos y juristas sobre la legalidad de esas operaciones.
La posibilidad de ampliar las acciones a territorio de países aliados eleva la preocupación sobre el alcance de la nueva estrategia militar estadounidense en América Latina.
