Vallarta perdió la calma: se dispara percepción de inseguridad y casi se duplica en meses
De destino “tranquilo” a foco de preocupación: la sensación de inseguridad saltó de 32% a casi 60% en apenas un trimestre, colocándolo entre los peores repuntes del país.

Osvaldo Granados
Puerto Vallarta registró el mayor incremento en percepción de inseguridad durante el primer trimestre de 2026, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) publicada por el INEGI.
Entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, la percepción de inseguridad en el destino pasó de 32% a 59.9%, prácticamente el doble en solo tres meses, colocándolo como una de las ciudades con el repunte más significativo del país.
Este aumento ocurrió pese a que, a nivel nacional, la percepción general mostró una ligera mejoría, al bajar de 63.8% a 61.5% en el mismo periodo.
LAS CIUDADES DONDE MÁS CRECE EL MIEDO
Además de Puerto Vallarta, otras ciudades que registraron incrementos importantes fueron Tepic, que pasó de 37.9% a 53.9%, y Zapopan, donde subió de 54.7% a 70.8%.
También destacó Guadalajara, donde la percepción de inseguridad aumentó de 79.2% a 90.2%, ubicándose entre las ciudades con mayor nivel de preocupación ciudadana.
En contraste, ciudades como San Pedro Garza García, Saltillo y Torreón reportaron mejoras significativas en la percepción de seguridad.
DONDE LA GENTE SE SIENTE MÁS INSEGURA
El estudio reveló que los espacios donde más temor siente la población son los cajeros automáticos en vía pública, donde el 70.6% dijo sentirse inseguro.
Le siguen la calle con 65.3%, el transporte público con 64.1% y las carreteras con 60.1%.
En el caso de las mujeres, la percepción es aún más alta: el 77% manifestó sentirse insegura en cajeros automáticos y el 70.7% en la vía pública.
UN FOCO ROJO PARA DESTINO TURÍSTICO
El incremento en la percepción de inseguridad en Puerto Vallarta representa un foco de atención, especialmente por tratarse de uno de los principales destinos turísticos del país, donde la confianza y la imagen de seguridad son factores clave.
Aunque la ENSU mide percepción y no necesariamente incidencia delictiva, los resultados reflejan un cambio en la forma en que la población evalúa su entorno, lo que podría impactar en la vida cotidiana y en la actividad económica del destino.
