"Don Vergas” anda por todo Vallarta; prolifera invasión de espacios públicos gracias a comerciantes
En Puerto Vallarta es letra muerta la aplicación y cumplimiento del Reglamento para el Ejercicio del Comercio, lo que genera cada vez mayor anarquía entre los comerciantes que, literalmente, se adueñan de las calles y vialidades, mientras la autoridad municipal brilla por su ausencia

Por Osvaldo Granados
La inconsciencia, prepotencia y el “valemadrismo” florecen cada vez más en Puerto Vallarta, pero en el sector comercio semifijo o callejero es más notorio y van de la mano con la actitud e indolencia del gobierno municipal vallartense
“Don Vergas” les llaman algunos, abusivos, algunos otros, el caso es que el beneficio particular se impone al beneficio o interés público cuando de comercio semifijo o callejero se trata.
Aunado a la violación y falta de cumplimiento del Reglamento para el Ejercicio del Comercio, la contaminación visual también se hace presente gracias a la invasión de espacios públicos como las vialidades y aceras que impiden el transito libre y seguro de automovilistas y peatones. Gracias a esto, cada vez más empieza a proliferar el deterioro del entorno y la calidad de vida que muchos ciudadanos habían encontrado en Puerto Vallarta.
Ejemplos son muchos, desde una aparentemente inofensiva venta de garaje, hasta negocios establecidos que amplían sus locales hacia la calle, puestos semifijos que se convierten en restaurantes callejeros por el número de mesas y sillas con las que cuentan.
Dicha invasión y apropiamiento de aceras y vía pública, atenta no solamente contra la economía de negocios establecidos y la seguridad de los ciudadanos, genera también problemas inmediatos como congestionamientos viales, contaminación y afecta la calidad de vida de los habitantes.
Según el Reglamento para el Ejercicio del Comercio, Funcionamiento de Giros de Prestación de Servicios, Tianguis, Eventos y Espectáculos, en el Municipio de Puerto Vallarta, Jalisco, en su Artículo 198, a la letra dice:
Los comerciantes en la vía pública que se dediquen a la venta de alimentos o bebidas deberán:
I.- Utilizar uniforme, mobiliario y equipo con estructura de acero inoxidable, con las características que señalen las autoridades sanitarias.
II.- Utilizar el mobiliario que no obstruya el tránsito en la vía pública o a peatones, jardineras, bancas públicas y que garantice la higiene absoluta del producto.
III.- Contar con agua suficiente para lavarse las manos.
IV.- Utilizar material desechable
V.- Contar con recipientes necesarios para el depósito de basura.
VI.- Mantener en perfecto estado de limpieza el área de trabajo.
VII.- No podrán utilizar aparatos de sonido.
VIII.- En los puestos fijos podrán instalarse techos simulación teja y mantenerse en perfecto estado, quedando prohibida la instalación de lonas y toldos distintos, quedando prohibido que la mercancía cuelgue de toldos, techos y paredes.
IX.- Debiendo ser el puesto rodante y motorizado, para retirar el puesto al término de sus labores.
Desafortunadamente, debido a la falta de la aplicación del reglamento, no se cumplen las normas establecidas, generando cada vez mayor anarquía entre los comerciantes que, literalmente, se adueñan de las calles y vialidades, mientras la autoridad municipal brilla por su ausencia.













