Rastro municipal de Puerto Vallarta opera con deficiencias sanitarias y de seguridad
La regidora Melissa Madero exhibió anoche en Sesión de Ayuntamiento, que la falta de insumos, equipo y mantenimiento pone en riesgo la sanidad de la carne, que llega a las carnicerías del municipio y la región. El Ayuntamiento aprobó atender las carencias por la vía de emergencia.

Por Osvaldo Granados
El rastro municipal de Puerto Vallarta opera con una serie de deficiencias sanitarias, operativas y de seguridad que podrían poner en riesgo tanto a los trabajadores como a los consumidores de carne en el municipio, de acuerdo con las irregularidades expuestas ante el pleno del Ayuntamiento por la regidora Melissa Madero.
Tras un recorrido de inspección, la edil señaló que el recinto enfrenta carencias que van desde la falta de agua potable e infraestructura adecuada para el manejo de alimentos, hasta problemas con los vehículos utilizados para transportar la carne y la ausencia de equipo básico para los trabajadores.
Ante la situación, el Ayuntamiento aprobó que, por tratarse de una emergencia, se destinen recursos para adquirir los productos, materiales y equipos necesarios, así como realizar las reparaciones prioritarias sin esperar el proceso ordinario de comisiones.
CARNE TRANSPORTADA SIN REFRIGERACIÓN ADECUADA
Una de las situaciones que más llamó la atención durante la revisión fue el traslado de la carne hacia los establecimientos.
Los sistemas de refrigeración y los termómetros de los vehículos de reparto no funcionan adecuadamente, por lo que el producto puede ser trasladado a temperatura ambiente y expuesto a condiciones térmicas superiores a los 40 grados centígrados.
Durante la exposición de las condiciones del rastro se advirtió que, en esas circunstancias, la carne prácticamente "se va cocinando en la camioneta", debido a la falta de condiciones adecuadas de conservación.
El problema representa un riesgo sanitario, particularmente porque se trata de productos destinados directamente al consumo de la población.
LAVAN LA CARNE CON AGUA DE LA LLAVE
Otra de las deficiencias señaladas está relacionada con el agua utilizada para lavar la carne antes de que salga del rastro.
De acuerdo con lo expuesto ante el Ayuntamiento, actualmente se utiliza agua de la llave debido a que la planta potabilizadora carece de los filtros necesarios para garantizar que el líquido utilizado en este proceso cumpla con las condiciones requeridas.
A ello se suma que las áreas de trabajo no cuentan con pintura epóxica de grado alimenticio. En su lugar existe cemento pulido, una superficie que, de acuerdo con lo señalado durante la inspección, puede favorecer la acumulación de bacterias en las zonas por donde se manipulan y trasladan los productos.
TRABAJADORES CARECEN DE EQUIPO BÁSICO
Las deficiencias no se limitan a la infraestructura.
Los trabajadores del rastro tampoco cuentan con el equipo necesario para desempeñar sus labores en condiciones adecuadas. Se reportó la falta de uniformes, botas, mandiles, cuchillos y herramientas para afilar.
Ante la ausencia de equipo, algunos empleados han tenido que trabajar con su propia ropa, que termina expuesta a sangre y vísceras, mientras que otros utilizan mandiles deteriorados que pertenecieron a trabajadores que ya no laboran en el lugar.
La falta de reposición del personal que se ha jubilado también ha provocado una mayor carga de trabajo para quienes permanecen en la plantilla.
SIN BARDA Y CON INGRESO DE PERSONAS AJENAS
El rastro también presenta problemas de seguridad.
La falta de una barda perimetral y de un acceso debidamente controlado permite el ingreso de personas ajenas a las instalaciones. Esta situación ya habría derivado en el robo de materiales propiedad del municipio.
Durante la revisión también se identificaron otras necesidades de mantenimiento, entre ellas la reparación o sustitución de la caldera, descrita durante la sesión como una instalación "hechiza", el desazolve de una fosa municipal y el cambio de persianas en el área destinada a los cerdos.
AYUNTAMIENTO APRUEBA ATENDER LA EMERGENCIA
La iniciativa presentada ante el pleno planteó que la Hacienda Municipal destine los recursos necesarios para adquirir los materiales, insumos y equipos prioritarios, además de realizar las reparaciones que requiere el inmueble.
El alcalde Luis Munguía respaldó que el asunto fuera atendido como una emergencia, por lo que la propuesta fue aprobada sin pasar previamente por las comisiones edilicias.
Sin embargo, las condiciones expuestas dejan al descubierto un problema que va más allá de una reparación puntual: se trata de un inmueble municipal encargado de una actividad directamente relacionada con la salud pública y que, de acuerdo con lo denunciado, arrastra carencias básicas en refrigeración, agua, higiene, equipamiento laboral y seguridad.
La regidora Melissa Madero advirtió que mientras no se corrijan estas condiciones, existe un riesgo que alcanza no solamente a quienes trabajan en el rastro, sino también a los consumidores de carne en Puerto Vallarta.




