Publicidad en el mar, atardecer con comerciales invade el horizonte de Puerto Vallarta
Este fin de semana, una embarcación equipada con una enorme pantalla electrónica fue captada navegando frente a las playas de la ciudad; su presencia abrió preguntas sobre los permisos, las condiciones de operación y la actuación de Capitanía de Puerto y el Ayuntamiento.

Por Osvaldo Granados
El horizonte de Puerto Vallarta, tradicionalmente asociado con el mar, las montañas y los atardeceres, comenzó este fin de semana a compartir espacio con un elemento poco habitual: una enorme pantalla publicitaria instalada sobre una embarcación que navegó frente a las playas de la ciudad.
La presencia de la llamada publicidad flotante fue documentada mediante fotografías y videos difundidos en redes sociales, donde se observa la embarcación tanto dentro de una marina como desplazándose por la bahía con la pantalla electrónica encendida y proyectando imágenes y mensajes comerciales.
En la estructura y en los contenidos difundidos aparece el nombre Oceanic Marketing, empresa que promociona este formato de publicidad marítima bajo la frase “Donde tu marca domina el horizonte”, planteándolo como una alternativa de publicidad de alto impacto para destinos turísticos.
La aparición de la pantalla frente a Puerto Vallarta generó cuestionamientos entre usuarios de redes sociales, principalmente por el efecto que puede tener sobre uno de los paisajes más reconocibles del destino: precisamente el horizonte que diariamente es utilizado como atractivo para visitantes y residentes.
DEL ATARDECER AL ESCAPARATE PUBLICITARIO
La discusión no se limita a si el anuncio resulta atractivo o molesto. La presencia de una pantalla de grandes dimensiones sobre una embarcación plantea una cuestión distinta: qué autorizaciones necesita una unidad de este tipo para navegar frente a la ciudad mientras desarrolla una actividad publicitaria y bajo qué condiciones puede hacerlo.
Las imágenes difundidas permiten confirmar la presencia de la embarcación y el funcionamiento de la pantalla, pero las publicaciones consultadas no acreditan por sí mismas cuáles son los permisos específicos con los que cuenta para realizar esta actividad marítima.
Oceanic Marketing ha presentado el concepto como una nueva forma de llevar las marcas directamente al campo visual de turistas y residentes, utilizando el mar como soporte móvil para sus campañas. La empresa describe su propuesta precisamente como una forma de colocar la publicidad frente a quienes se encuentran en la costa.
CAPITANÍA DE PUERTO, EN EL CENTRO DE LAS PREGUNTAS
La aparición de esta embarcación también puso sobre la mesa la intervención de la autoridad marítima.
Entre las interrogantes se encuentra conocer bajo qué condiciones está registrada y autorizada la unidad, qué documentación debe acreditar para navegar y si existen disposiciones específicas relacionadas con una estructura de grandes dimensiones y una pantalla luminosa funcionando mientras la embarcación se desplaza frente a las playas.
La Capitanía de Puerto resulta una de las autoridades relevantes para conocer las condiciones de navegación y seguridad aplicables a la unidad, mientras que el Ayuntamiento también enfrenta preguntas respecto de las disposiciones que pudieran corresponderle por el impacto visual de la publicidad sobre el frente turístico de la ciudad.
La cuestión adquiere mayor relevancia porque el municipio cuenta con disposiciones relacionadas con la imagen urbana y la publicidad, aunque en este caso deberá determinarse si esas reglas resultan aplicables a una pantalla instalada sobre una embarcación que navega en aguas de jurisdicción federal.
EL AYUNTAMIENTO YA PIDIÓ UNA REVISIÓN FEDERAL
El tema dejó de ser únicamente una discusión en redes sociales. En un comunicado fechado este lunes el 21 de septiembre de 2026, el Ayuntamiento de Puerto Vallarta informó que el presidente municipal Luis Ernesto Munguía González solicitó la intervención de autoridades federales para verificar las embarcaciones y artefactos navales utilizados para desplegar publicidad comercial en la Bahía de Banderas, frente al litoral vallartense.
La petición fue dirigida a la Presidencia de la República y plantea que intervengan la Secretaría de Marina, Capitanía de Puerto, Semarnat y otras autoridades competentes, para revisar permisos, certificados, condiciones de operación, seguridad de la navegación, protección ambiental y posible afectación de bienes nacionales.
El Ayuntamiento tampoco da por hecho que exista una irregularidad. Lo que pide es que las autoridades correspondientes determinen si las unidades cuentan con la documentación y autorizaciones necesarias y si esta modalidad de publicidad resulta jurídicamente compatible con el espacio marítimo.
UNA PANTALLA QUE CAMBIA DE LUGAR, PERO NO DE HORIZONTE
El caso coloca a Puerto Vallarta frente a una nueva modalidad de publicidad que no permanece instalada en un edificio, avenida o establecimiento comercial.
La pantalla puede desplazarse por el mar y colocarse frente a distintos puntos de la franja turística, haciendo visible el contenido desde playas, hoteles, restaurantes, viviendas, el malecón y otros espacios públicos.
El propio Ayuntamiento recordó que el artículo 56 de su Reglamento de Imagen Visual e Identidad contempla restricciones para anuncios espectaculares y publicidad de grandes dimensiones mediante pantallas dentro del área urbana, y sostuvo que la publicidad marítima debe revisarse frente a los objetivos de conservación de la imagen del destino.
La diferencia está precisamente en determinar hasta dónde llegan las facultades municipales y dónde comienza la regulación federal del espacio marítimo.
¿QUIÉN AUTORIZÓ LA PUBLICIDAD EN EL MAR?
Por ahora, lo que está documentado es la presencia de la embarcación equipada con la pantalla y la promoción comercial de Oceanic Marketing.
Lo que permanece pendiente de aclarar oficialmente son las condiciones jurídicas y administrativas bajo las cuales opera, así como las autorizaciones específicas para navegar y desarrollar publicidad frente al litoral de Puerto Vallarta.
El Ayuntamiento solicitó además recibir un informe oficial sobre las acciones realizadas por las autoridades federales y sobre los permisos, autorizaciones y disposiciones aplicables.
Mientras esas respuestas llegan, el debate ya está instalado en la propia bahía: si el horizonte que Puerto Vallarta utiliza como uno de sus principales atractivos turísticos también puede convertirse en una pantalla publicitaria móvil y quién tiene la facultad para establecer las reglas.




