Pelean propiedad de tigre blanco al zoológico de Vallarta
La única forma de dejarlo ir, manifestó Martín Castañeda, propietario del zoológico, sería sabiendo que el animal va ir a instalaciones que solo un zoológico puede garantizar, ya que estos animales no deben estar en domicilios particulares
Por Héctor Amador Brauer
Pese a que la Semarnat y la Profepa se encargan de regular la venta ilegal de animales exóticos, aún existen personas que se empeñan en tenerlas como mascotas, tal es el caso de Rodrigo Torres Chávez Carrillo quien decidió vender una tigresa blanca al Zoológico de Puerto Vallarta el 8 de diciembre del año pasado, como consta en un oficio o “acta de aquisición”. El motivo de la entrega del animal fue que había crecido y empezaba a ser difícil el trato con el ejemplar que por cierto tiene por ID (código de identificación) 1178090421935.
Después de una serie de papeleo que exige la Semarnat y la Profepa como el alta de adquisición, expediente médico, entre otros, se llevó a cabo la compra venta del animal por parte del zoológico.
Al paso de unos días, el ex dueño de la tigresa cambió de opinión y pidió de vuelta el animal que ya es parte del zoológico. Al negársele esto debido a que no es un trámite fácil y no depende del zoológico, el joven interpuso una denuncia en la que afirma que el animal le fue arrebatado.
En entrevista, Martin Castañeda, propietario del Zoológico, aseveró que este trámite no depende de él como propietario, ya que el animal se encuentra documentado, aun si saber si quedará como propiedad de la nación o del zoológico, debido a que la factura del felino cuenta con un endoso, el cual está prohibido en la venta de animales debido a que estos no son un objeto.
Pese a la denuncia interpuesta por Rodrigo Torres Chávez Carrillo el zoológico de Vallarta cuenta con todos los documentos que avalan que el animal ahora es propiedad de este.
La única forma de dejarlo ir, manifestó Martín Castañeda, sería sabiendo que el animal va ir a instalaciones amplias que solo un zoológico puede garantizar, ya que estos animales no deben en domicilios particulares.




