Niñeras vallartenses de exportación … próxima parada ¡Francia!
El mundo parece extenso cuando se miran los mapas y se calculan las distancias. Pero parece aún más extenso cuando se sueña con ir a París y se descubre el precio a pagar por ver la torre Eiffel, y más extraño resulta cuando a alguien de Puerto Vallarta le llega la oportunidad de viajar a Francia con una especie de programa “todo pagado”

Por Esbeidi Rivas
“Te invito un año a mi casa en Francia, aprenderás un nuevo idioma, tendrás la oportunidad de viajar; lo único que tienes que hacer es cuidar a mis hijos; por alojamiento y viáticos no te preocupes ¡yo los pago!” ¿rechazarías la propuesta?
Existen hasta la fecha, aproximadamente ocho jóvenes mujeres de Puerto Vallarta que han aceptado con brazos abiertos y maletas llenas esa propuesta, y ¿cómo les fue?
El mundo parece extenso cuando se miran los mapas y se calculan las distancias. Pero parece aún más extenso cuando se sueña con ir a París y se descubre el precio a pagar por ver la torre Eiffel, y más extraño resulta cuando a alguien de Puerto Vallarta le llega la oportunidad de viajar a Francia con una especie de programa “todo pagado”.
EL PROGRAMA
La expresión “au pair” viene de la noción de igualdad (a la par), trabajar como “au pair” significa entonces: trabajar recibiendo alojamiento, comidas y una remuneración económica significativa. Este concepto se desarrolló en Europa después de la segunda guerra mundial, el cual se utilizaría tiempo después para definir el trabajo que jóvenes extranjeras realizarían con las familias anfitrionas.
La noción de “Jeune fille au pair”, que en español sería “Chica a la par”, existe desde el siglo XIX. En ese tiempo las familias de clase media, enviaban a sus hijas a otros países para aprender un nuevo idioma y conocer otras culturas. Hoy en día este programa, ha sido adoptado por diversidad de agencias de niñeras, universidades, organizaciones sociales, entre otros, utilizándolo como intercambio cultural alrededor del mundo.
Si bien el término es francés, este ha sido adoptado por todo el mundo para referirse a esta particular forma de viajar. Países como Alemania, Inglaterra, Francia e Italia son algunos de las naciones que cuentan con programas de niñeras en el extranjero.
En particular, Francia pide requisitos como:
· Haber cursado 100 horas de francés, y que puedan ser demostradas en una constancia.
· Pasaporte vigente.
· Contrato de trabajo autorizado y sellado que el gobierno francés entrega a la familia anfitriona.
La información sobre los requisitos que demanda el gobierno de este país, son de fácil acceso para cualquier persona que se encuentre interesada en viajar a Francia, dentro de las diferentes visas que se pueden solicitar, se encuentra la: “visa de larga estancia como fille au pair”, la cual se puede consultar en el siguiente link de la página de la embajada francesa: http://www.ambafrance-mx.org/IMG/pdf/jeune_fille_au_pair.pdf.
CAP FERRET; PEQUEÑO PUEBLO, GRANDES PERSONAS
Ubicado al sur de Francia, y a dos horas de la ciudad de Burdeos (En francés Bordeaux), se encuentra el pequeño pueblo: Lège- Cap-Ferret, quién por azares del destino, fuese también un pueblo de pescadores, tal y como sucedió con el puerto de Vallarta.
La traducción al español de “Cap” es “Cabo”, por lo que el nombre sería “Cabo Ferret”, este es el lugar que desde el año 2010 ha visto llegar a las filles au pair vallartenses; a veces con miedo o con ansias de comerse el mundo, pero siempre adaptándose a la vida de forma natural gracias a la calidez de las familias que las acogen como a un miembro más de la familia. Y es Cap Ferret quien las ve retornar a casa, ilusionadas con poder volver allí, para reencontrar a las personas que dejan, y que después de un año se han convertido en una extensión de su familia y a quienes tiene que decir “à bientôt”, “hasta luego”.

“HACE 5 AÑOS DEJÉ DE TRABAJAR PARA DEDICARME A MIS DOS HIJOS”
“Hace 5 años dejé de trabajar para dedicarme a mis dos hijos”, expresa María de Epalza y añade: “tuve la gran oportunidad de volver a trabajar pero como vivo en una zona turística necesitábamos una persona para ocuparse de los niños durante las vacaciones y el año escolar. Pensé que tener a alguien en casa podría ser una buena experiencia y ayuda; y así, llegó la primera”.
Desde esa primera impresión, María, su esposo Cyril Ledeuil, y los niños Louis y Lucie, decidieron que no había otra opción, las próximas tenían que ser mexicanas, “y si son vallartenses, ¡mucho mejor!”
Esta familia fue la primera en acoger a una niñera de Puerto Vallarta en Cap-Ferret, su nombre es Priscila Muñoz, y es a raíz de esta primera historia que los lazos entre los dos antiguos pueblos de pescadores comenzaran a atarse con fuerza, tanto que hasta la fecha han sido anfitriones de cuatro vallartenses y la cuenta sigue, aunque María menciona: “a veces te puedes equivocar!! no siempre se gana!!! (ríe) pero vamos, he de decir que he tenido bastante suerte con las au pair que han venido a casa”.

CLUB KOALA CARE, EL PUENTE ENTRE PUERTO VALLARTA Y CAP FERRET
Izayana Gutierrez comenzó la agencia de niñeras Club Koala Care con el afán de proporcionar un servicio de niñeras a domicilio, cálido, económico y con disponibilidad las 24 horas del día los siete días de la semana.
Elsa Valdes, quien fuera la segunda niñera en llegar a Cap Ferret, junto con la familia Ledeuil-Epalza, decidió que era turno de esta agencia, dar un paso importante para consolidar su credibilidad, es así como María conoce a Club Koala Care y llevaría a su “tercera hija mexicana” a casa.
A partir de ese momento, la recomendación a Julie Fauthoux, (madre primeriza y de mellizos), por parte de María no se hizo esperar, esto dio paso a la llegada de la cuarta vallartense a Cap-Ferret Ana León Rivera.
La calidez, el amor, la constancia, son algunas de las cualidades que han caracterizado a estas chicas. La calidad humana que han demostrado, sigue permitiendo que estas dos familias continúen queriendo escribir historias con las jóvenes de Vallarta.
Hasta ahora Club Koala Care ha sido la encargada de enviar cuatro chicas.
DEL “HASTA LUEGO FAMILIA” AL “BONJOUR LA FAMILLE”
Los cambios de horario, el ritmo de un nuevo país, adaptarse a los niños, la nueva alimentación, pero sobre todo la nostalgia, son algunas de las pequeñas dificultades a las que se tiene que enfrentar una niñera que debe dejar todo lo que conoce atrás, pero, ¿Qué lo hace más fácil?.
El no ser tratada solo como “la chica que cuida a los niños”, es parte esencial de este viaje. María otorga a las jóvenes el trato que a ella le hubiese gustado recibir por parte de las madres de los niños a los que ella cuidó en Inglaterra en sus años de niñera, y esta misma forma de recibir a las nuevas integrantes de la familia la adoptó Julie desde su primera experiencia como mamá anfitriona en el 2013.
Las cenas son en familia, se festejan los cumpleaños de todos por igual. En eventos como bodas, bautizos, vacaciones, la presencia de la niñera es importante, y no por su carácter de guardiana de los niños, sino por la importancia que tiene para estas familias compartir con “sus hijas” los momentos especiales.
HERMANITOS FRANCESITOS GUARDADOS EN EL CORAZÓN
Si bien la función principal de las jóvenes que viajan a Francia mediante este programa, es cuidar a los niños, estos son los lazos más fuertes que se crean en el año que dura la estancia de la niñera.
“No todo es fácil, a veces quieres correr, gritar de desesperación, pero tengo hermanos, así que es exactamente lo mismo”, dice una de las chicas, y añade “pero son maravillosos, el trato, paciencia y cariño que les des, lo devolverán a la mil potencia. Como niñera debes enteder que para ellos también es duro acostumbrarse a alguien nuevo, que no habla su idioma, que no conoce sus gustos, todo es cuestión de constancia, porque el amor solito se da”, explica Giovanna Peraza, quién recientemente regresó de Cap Ferret.
Estas historias se escriben con cada juego, llanto, risa, abrazo y todos esos momentos que le dan vida a ese amor que nace de la nada y se guarda en la memoria para siempre.
EL CUIDADO Y LAS RETRIBUCIONES
El cuidado es: cinco días a la semana, el horario dependerá de los tiempos de la familia, de los horarios de escuela de los niños, y otras situaciones. Por ejemplo en la temporada de escuela, la niñera obtiene mucho tiempo libre por las mañanas, cosa contraria con las vacaciones escolares que es donde más se demanda su apoyo.
Las actividades que se deben realizar son cosas sencillas como: odenar la habitación de los niños, hacer comidas sencillas para ellos, ayudarlos con el baño, cuidar a los pequeños en la noche cuando la familia así lo solicite.
La remuneración económica oscila entre los 70 y los 80 euros por semana, (pauta marcada por el gobierno francés). Otras de las prestaciones que obtiene la niñera son: la alimentación, el hospedaje que implica tener una habitación particular para ella, dos días libres por semana y vacaciones con duración de una semana a la mitad del año, pero si la familia lo permite, ella puede hacer viajes relampagos, o por más tiempo de lo marcado.
HASTA SIEMPRE CAP FERRET …
A nadie le gustan las despedidas, y menos cuando no se tiene la certeza de cuándo se podrá volver a aquel lugar en el que tu vida dio un giro de 360 grados. Pero siempre es un placer volver a casa y compartir las experiencias.
Entre lágrimas de tristeza y emoción, abrazos fuertes y la esperanza de algún día poder volver, estas jóvenes regresan a casa con el semblante cambiado, la seguridad es visible, pues ese camino las llenó de aprendizajes, y sobre todo les mostró que solas si pueden.
Giovanna: “Lloras por todo, porque no te quieres ir, porque dejas a esa familia, y a amigos importantes que han marcado tu vida para siempre y a los cuales no sabes cuando volveras a ver, por la emoción de volver, pero sobre todo llorás por que las distancias son largas y sabes que no es tan fácil acortarlas”. “Abrazar a tu mamá, a tu familia, amigos y todas esas personas importantes de tu vida después de un año, es una de las cosas más emotivas que me han ocurrido”,añade.
Los cambios son para mejorar, y eso es lo que ocurrió y sigué ocurriendo con las historias de estas vallartenses viajeras, Giovanna explica: “la vida esta llena de sorpresas, la cuestión es aprovechar el momento. El amor como el respeto de la familia que te acepta en su casa se gana, las cosas que no son materiales no se pueden obtener por arte de magia, eso se construye en base a tu calidad humana, no importa cuantas chicas hayan estado antes que tú, lo importante es ser auténtica, divertirse, compartir lo mejor de uno mismo y saber que las cosas buenas se hacen con el corazón”.
Y aunque nunca ganarán una medalla de oro por haber representado la cálidez de su país y aunque no hayan firmado ninguna clase de tratado con el gobierno francés, estas chicas crearon lazos de fraternidad, que unen a estas dos pequeñas partes de cada país: Puerto Vallarta – Cap Ferret.
Entonces: “Te invito un año a mi casa en Francia, aprenderás un nuevo idioma, tendrás la oportunidad de viajar; lo único que tienes que hacer es cuidar a mis hijos; por alojamiento y viáticos no te preocupes ¡yo los pago!” ¿Qué dices?.





