Petro y Trump rebajan tensiones tras reunión en la Casa Blanca, sin acuerdos concretos
El encuentro redujo tensiones diplomáticas, pero no derivó en acuerdos formales ni anuncios conjuntos. Narcotráfico, sanciones, Venezuela y la relación bilateral quedaron abiertos a futuras negociaciones.

Redacción AZ Noticias
Tras meses de confrontaciones públicas y una relación marcada por la desconfianza, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvieron este martes un encuentro en la Casa Blanca que permitió normalizar el diálogo bilateral, aunque sin avances concretos en los temas más sensibles.
La reunión, que se extendió por cerca de dos horas a puerta cerrada, se produjo después de una escalada verbal que incluyó señalamientos de Trump contra Petro, advertencias sobre posibles sanciones y críticas del mandatario colombiano a la política antidrogas estadounidense. Incluso, semanas antes, Washington había revocado el visado del presidente colombiano.
Al término del encuentro, Trump calificó la conversación como cordial y aseguró que ambos mandatarios “se entendieron bien”, pese a reconocer que no son aliados naturales. Señaló que abordaron temas relacionados con el narcotráfico y posibles sanciones, aunque sin ofrecer detalles ni compromisos específicos.
Por su parte, Petro describió la reunión como positiva y sostuvo que, aunque persisten diferencias ideológicas, el diálogo permitió reducir la tensión bilateral. Reiteró su postura de que Colombia no es responsable del consumo global de drogas y afirmó haber entregado a Trump información sobre presuntos líderes del narcotráfico que operan fuera del país.
Uno de los puntos centrales fue la estrategia antidrogas, en un contexto en el que Estados Unidos retiró en 2025 la certificación a Colombia como socio estratégico en esta materia. Sin embargo, no se anunció si dicha decisión será reconsiderada.
También se discutieron temas regionales como Venezuela, la cooperación fronteriza y la seguridad, sin que se informaran cambios inmediatos en la política estadounidense ni nuevos mecanismos de colaboración.
En el plano político interno colombiano, el encuentro es interpretado como un alivio para el gobierno de Petro, ante críticas de la oposición que advertían un deterioro de la relación con Estados Unidos. Las imágenes del encuentro y la ausencia de reproches públicos refuerzan la percepción de una relación bilateral en proceso de recomposición.
No obstante, al cierre de la visita, permanecen sin resolver asuntos clave como las sanciones personales contra Petro, la certificación antidrogas y posibles acuerdos en seguridad, energía e integración regional.




