“Todo incluido” pega a vendedores de playa y prestadores de servicio; derrama económica no los alcanza
El servicio todo incluido de muchos hoteles, así como la deficiente señalética para indicar, no sólo las entradas a la playa, sino la venta de artículos y prestación de servicios en la playa, son algunos de los problemas que ven los vendedores que no les han ayudado a tener los ventas de años pasados
Por Héctor Amador Brauer
Con una ocupación hotelera del 100% durante los días Santos y un lleno total de los restaurantes de la playa, el reciente periodo vacacional fue todo un éxito para el sector empresarial de Puerto Vallarta, ya que logró cumplir las expectativas que tenían para esta Semana Santa y de Pascua. No obstante, para los vendedores de la playa, incluyendo a los prestadores de servicios, no fue así.
Año con año la venta de plata, gorras, lentes, artesanías, masajes, renta de motos, parachutes, entre otros artículos y servicios, ha ido en declive hasta llegar a un 60% menos que años atrás.
En entrevista para aznoticias.mx Leonardo Baltierres trabajador en la renta de motos expresó “lo que fue el fin de semana santo, no estuvo como en otros años, hicimos de 20 a 30 rentas diarias cuando a veces hacíamos el doble, lo que es viernes y sábado hacíamos de 100 a 120 rentas y este año no las hicimos (…) en el transcurso de abril llevamos 230 rentas, que en realidad las tuvimos que haber echado en unos cuatro a seis días”.
El servicio todo incluido de muchos hoteles, así como la deficiente señalética para indicar, no sólo las entradas a la playa, sino la venta de artículos y prestación de servicios en la playa, son algunos de los problemas que ven los vendedores que no les han ayudado a tener los ventas de años pasados.
José, vendedor artesano, dijo que esta temporada vacacional recién concluida “estuvo más baja que el año pasado” ya que sus ventas fueron de 50 a 60 por ciento más bajas que años pasados, “decían que ya todo venia incluido en el hotel, todo pagado (…) mucha gente no traía dinero, solo lo del hotel” lo que ocasionó que tuviera ventas solo de tres a cuatro veces por día, mientras que en años pasados en temporadas altas tenía una venta de 8 a 9 productos por día.
Juan, vendedor de plata comentó durante el sondeo que, “sinceramente tuve poca venta, poca acción a diferencia de otros años (…) por las dos semana vendí 2 mil 500 pesos, los otros años llegué a vender hasta 7 mil pesos (…) llegué en el 92 y vi la diferencia, yo pienso que cada año disminuye la gente”.
Las problemáticas a las que se enfrentan los vendedores de playa son que las personas solo traen dinero para el hotel (todo incluido), la afluencia de personas es cada vez menor, la competencia entre ellos, entre otras más, ha generado que los de “blanco” perciban menos ingreso cada temporada alta.




