Muere Clarissa y crece la indignación
Tras dos semanas de lucha por su vida, la joven madre falleció ayer martes en el Hospital General de Zona 42 del IMSS. El caso mantiene el interés público debido a presunta negligencia y tráfico de influencias, así como el aparentemente estado de ebriedad del conductor señalado por los deudos de la víctima.
Por Osvaldo Granados
Clarissa murió este martes poco antes del mediodía, luego de permanecer dos semanas en estado crítico tras haber sido impactada por una camioneta que circulaba a exceso de velocidad. La joven madre se encontraba internada en el Hospital General de Zona 42 del IMSS, donde nunca recuperó la conciencia debido a un severo trauma craneal.
A las afueras del hospital, su esposo, Diego Alejandro Guadiana Palomera, acompañado de familiares y amigos que se resguardaban del intenso sol bajo una carpa improvisada, confirmó el fallecimiento entre lágrimas: “Sentí su último aliento, acaba de suceder”, expresó a AZNoticias.
El deceso fue notificado a las autoridades ministeriales y el cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense, al tratarse de un caso judicializable.
DOS SEMANAS ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE
Clarissa ingresó al hospital tras el accidente ocurrido el pasado 12 de enero, cuando se dirigía a su trabajo en una repostería. Desde ese día permaneció inconsciente, intubada y bajo cuidados intensivos debido a la gravedad de las lesiones.
Durante ese periodo, familiares, amigos y compañeros de trabajo mantuvieron vigilias y cadenas de apoyo, con la esperanza de una recuperación que finalmente no ocurrió.
La noticia de su fallecimiento generó consternación entre la comunidad, que desde el inicio ha seguido de cerca el caso por las circunstancias que rodearon el percance y la actuación de las autoridades.
EL ACCIDENTE Y LAS DUDAS SOBRE LA ACTUACIÓN OFICIAL
El accidente ocurrió alrededor de las 6:00 de la mañana en la avenida Francisco Medina Ascencio, al cruce con Fluvial Vallarta. Clarissa conducía un vehículo Kia y, al incorporarse a la vialidad, fue impactada por otra unidad que presuntamente circulaba a exceso de velocidad.
De acuerdo con los señalamientos de la familia, el conductor habría presentado signos de presunto estado de ebriedad. Ambos fueron trasladados a un hospital; sin embargo, el conductor fue dado de alta y quedó en libertad, situación que detonó una fuerte inconformidad pública.
Los familiares han señalado posibles fallas en la actuación de los primeros respondientes de la Policía Vial municipal, lo que —afirman— habría permitido que el presunto responsable no fuera retenido en su momento.
PROTESTAS Y EXIGENCIA DE JUSTICIA
El pasado 20 de enero, familiares y ciudadanos realizaron una manifestación para exigir que el caso no quede impune y que se deslinden responsabilidades conforme a la ley.
El fallecimiento de Clarissa reavivó la indignación social, al considerar que, más allá de que exista o no justicia legal, la pérdida es irreversible para su familia.
Las autoridades mantienen abierta la carpeta de investigación para determinar la situación jurídica del presunto implicado en el hecho, clasificado como homicidio culposo, mientras la presión social continúa en aumento.





