Puerto Vallarta vivió el mayor bloqueo de su historia en pleno puente vacacional
La manifestación por justicia en el caso de Clarisa derivó en más de 36 horas de cierre vial en la principal avenida de Puerto Vallarta, con afectaciones inéditas para ciudadanos, visitantes y miles de turistas nacionales e internacionales.

Por Osvaldo Granados
Puerto Vallarta vivió el fin de semana uno de los episodios más críticos en materia de movilidad y protesta social de su historia reciente, luego de que las manifestaciones por el caso Clarissa derivaran en el mayor bloqueo vial jamás registrado en el municipio, con afectaciones directas a ciudadanos, visitantes y turistas en pleno puente vacacional.
La inconformidad social alcanzó su punto más alto entre el viernes 30 y el sábado 31 de enero, cuando la principal arteria de este destino turístico, la avenida Francisco Medina Ascencio, permaneció cerrada por más de 36 horas continuas, generando caos vial, retrasos, pérdidas económicas y una imagen inédita para una ciudad acostumbrada a la fluidez turística.
DE LA MANIFESTACIÓN AL COLAPSO VIAL
Todo comenzó el viernes 30 de enero alrededor de las 9:30 de la mañana, cuando un centenar de ciudadanos se concentró frente al edificio de la Unidad Regional de Servicios del Estado (UNIRSE), para exigir justicia por el caso Clarissa.
Posteriormente, los manifestantes iniciaron una marcha por la avenida Grandes Lagos, continuaron por Prisciliano Sánchez y finalmente arribaron al crucero más amplio y transitado de Puerto Vallarta: el cruce de las avenidas Francisco Medina Ascencio y Prisciliano Sánchez, justo frente a la terminal marítima donde atracan y zarpan cruceros turísticos internacionales y locales.
En ese punto estratégico, y frente a entre cinco mil y seis mil turistas, además de las tripulaciones de los cruceros se instaló el bloqueo alrededor de las 11:00 de la mañana. Aunque inicialmente se esperaba que la protesta durara solo algunas horas, la movilización se prolongó durante todo el día, la noche del viernes, la madrugada y gran parte del sábado 31 de enero.
Fue hasta aproximadamente las 23:20 horas del sábado cuando se retiraron los últimos manifestantes y se reabrieron por completo las vialidades.
AFECTACIONES SIN PRECEDENTE A TURISTAS Y CIUDADANOS
Durante el bloqueo, miles de ciudadanos enfrentaron serias dificultades para trasladarse a sus hogares, trabajos o centros de servicio, mientras que turistas y visitantes padecieron retrasos para llegar a hoteles, playas, aeropuerto y terminales de autobuses, en uno de los fines de semana de mayor afluencia del calendario turístico.
El impacto fue particularmente sensible para el sector turístico, al tratarse de un destino cuya imagen internacional se sustenta en la conectividad, la hospitalidad y la movilidad eficiente.
DOMINGO SIN BLOQUEOS, PERO CON EL ANTECEDENTE MARCADO
Para el domingo, la circulación vial se normalizó y tanto ciudadanos como turistas pudieron desplazarse sin contratiempos. Sin embargo, el antecedente quedó marcado.
Cabe destacar que nunca en la historia de Puerto Vallarta se había registrado un bloqueo de tal magnitud, ni por tantas horas consecutivas, ni con un nivel de afectación tan amplio para la población local, los visitantes y el turismo internacional.
Sí, el fin de semana dejó en evidencia no solo la fuerza de la protesta social, sino también la fragilidad de la gobernabilidad y la capacidad de respuesta ante conflictos que, al no encontrar cauce institucional, terminan paralizando a toda una ciudad.




