Aplausos, abucheos, gritos, lágrimas y pancartas, la peculiaridad en la toma de protesta
"Durante la campaña le dijimos a la gente que queríamos cambiar la historia, no repetirla" fueron las palabras de Ramón Guerrero en el marco de su emotiva toma de protesta como presidente municipal, fundamentada en un discurso cercano a la gente, que vitoreabasus palabras y a la vez gritaba en tono de repudio cuando hacía referencia a la pasada administración de Salvador González Reséndiz.

Al filo de las 9:00 horas comenzó el desaire contra “Chavita” toda vez que hasta este domingo 30 de Septiembre era aún alcalde de Puerto Vallarta.
Cientos de personas concentradas en lo que sería el marco de un hecho histórico para muchos, al tener un presidente municipal emergido de las filas del PAN pero que finalmente tuvo su mayor peso tras un Movimiento Ciudadano que desbancó en las urnas al partido azul, al sol azteca y hasta el mismo tricolor, quien llegaría a la silla presidencial como el primer presidente representado por un partido ajeno a los únicos dos que habían gobernado este destino turístico.
La actitud de la gente denotó enojo contra Salvador González Reséndiz en todo momento, su voz frente al micrófono era la detonante para que los vallartenses gritaran “buuuuu” en señal de repudio o un “f¡uera, fuera, fuera!!” para manifestar lo que los asistentes llamaron “un adiós urgente”.
Pero qué decir cuando se dio la bienvenida a Rafael González Pimienta, diputado local electo y padre del ahora ex alcalde de Puerto Vallarta, cuando un grito de desprecio enmudeció a más de uno.
Eso no fue todo, ya que la toma de protesta del “Mochilas” estuvo plagada de sorpresas ceñidas en un M"ovimiento Yo Soy 132" que mantuvo cordura en momentos protocolarios, pero que demostró, que al menos en el papel, estarán presionando a Ramón Guerrero para “recordarte tus compromisos y vigilarte sigilosamente” enfatizando color en sus pancartas.
Ya al calor de un día soleado y humedad intensa, constatada al observar las camisas sudorosas de los asistentes, Ramón Guerrero comenzó su discurso; palabras concretas, certeras y sin “muchos rodeos” para hacerle notar a la gente que la realidad del municipio es compleja pues redundan mil 200 millones de pesos de deuda.
“Durante la campaña nos preguntamos cómo hacerle para detener el deterioro de nuestra ciudad y retribuir a la gente una mejor calidad de vida… La respuesta es sencilla y el desafío complejo. Debemos voltear a ver a la gente. Reconstruir a Puerto Vallarta desde sus colonias, agencias municipales y delegaciones” frases que exaltaron las gargantas de los “mochilistas” en más de una ocasión.
Pasaban los párrafos de un discurso pronunciado con un tono de voz pausado que denotaba el conocimiento de causa de un político emergido de la experiencia dada de sus actos como pasado presidente municipal de Ayutla, y de una formación universitaria basada en Ciencias y Técnicas de Comunicación.
“Quiero hacer un paréntesis para agradecer la presencia de mi madre, de mi padre y tíos. Los valores que me han movido toda la vida, vienen de ellos. Serán también los valores con los que he de conducirme en el cargo: honestidad, honradez, trabajo, disciplina, justicia, respeto y amor” palabras escritas y citadas que se convirtieron en lágrimas de agradecimiento a los progenitores de Ramón Guerrero.
El tiempo seguía su curso y el discurso continuaba al igual que las pancartas del Movimiento Yo Soy 132 que se plantó atrás del ya presidente municipal, para demostrarle con frases pintadas en las mantas que “seguirá la observación y presión social para no dejar que destroces a Puerto Vallarta” ya que “esta lucha sigue y sigue” en voz de los universitarios.




